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27/10/2008
¿Son las Cajas de Ahorros realmente solventes? Una visión incómoda
El presente artículo analiza las cajas de ahorro particularmente, pero
también es aplicable a Bancos y Cooperativas de Crédito.
En contabilidad existen dos grandes líneas en la valoración de activos
pese al intento de unificar con las NIIF (Normas Internacionales de
Información financiera):
- Anglosajona. Valoran los activos en base a su valor de mercado.
- Continental. Valoran los activos a precio de adquisición. Cuando un
activo se aprecia (sube su valor) no se contabiliza esta subida, sólo se
contabiliza cuando realmente se vende contabilizándose en ese momento todo
el ingreso. Sin embargo cuando el valor baja (principio de prudencia) tiene
que provisionarse (contabilizar el potencial gasto/pérdida que podría
producirse)
Este último método es el utilizado por las empresas españolas. Además en
el caso de Bancos, cajas y cooperativas de crédito, existe una normativa
específica del Banco de España que les restringe tremendamente. Así según
las dos partidas fundamentales del activo créditos y participaciones
empresariales sería:
Para los créditos tiene un calendario según el cual tienen que ir
provisionando un porcentaje del crédito o préstamo en función de las cuotas
impagadas por el titular.
Para las participaciones empresariales se provisiona la diferencia entre
valor actual de la cartera (cotización si están en bolsa o Valor Teórico
Contable sino) y el valor de adquisición si fuese negativo.
Vamos a centrarnos en el primero. Según van aumentando los impagos, las
entidades van aumentando su morosidad, pero están provisionando la potencial
futura morosidad, parece que no. Sólo hay que ver las provisiones dotadas en
los concursos de Martinsa-Fadesa y Llanera o en las refinanciaciones in
extremis de Inmobiliaria Colonial, Reyal Urbis o Metrovacesa (en estos tres
últimos casos para no tener que dotar provisión).
Dotar la provisión (contabilizar la pérdida potencial) por la futura
morosidad es la base del sistema contable anglosajón y es por lo que los
bancos de ambos países están sufriendo tremendamente. Estas pérdidas futuras
se están comiendo sus Fondos Propios.
Hemos tomado los balances de algunas cajas de ahorros publicados en
www.cajasdeahorros.es y hemos hecho el siguiente análisis.
Asumiendo que el 25% de los créditos de las cajas de ahorros están
concedidos a promotores, hemos hecho una tabla relacionando el porcentaje de
provisión en este tipo de créditos y los Fondos Propios. ¿Que porcentaje de
Fondos Propios serían absorbidos si la morosidad llegase al Xx% de los
créditos a promotores?
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Caja 1 |
Caja 2 |
Caja 3 |
Caja 4 |
| Morosidad del 5% |
23% |
30% |
34% |
18% |
| Morosidad del 10% |
45% |
61% |
68% |
36% |
| Morosidad del 15% |
68% |
91% |
102% |
54% |
| Morosidad del 20% |
91% |
121% |
136% |
71% |
| Morosidad del 25% |
114% |
152% |
170% |
89% |
Como podemos ver, en algunos casos se supera el 100% y sin tener en
cuenta que el resto de operaciones de crédito no están exenta de riesgo
(préstamos personales y al consumo, descuento, tarjetas de crédito...).
Según estos cálculos, si el sistema de contabilidad fuese el mismo en
España que en esos países, tendría que cuantificarse que cantidad de todos
los préstamos a promotores no van a cobrarse y provisionar esa cantidad
(independientemente de que hayan empezado a no pagar o no). Si lo hiciesen,
los Fondos Propios se varían reducidos drásticamente y obligarían a
intervenir al Banco de España para recapitalizarlas.
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