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12/01/2009
Hacer caso a los técnicos
Hace años me contaron un chiste que representa muy bien mi opinión sobre
los mal llamados técnicos (entre los que podría incluirse al que escribe).
"Un hombre tiene tres maneras de arruinarse: las mujeres, el juego y
los técnicos. Las dos primeras son las más agradables, pero la última es la
más segura".
Esto viene al caso porque, de nuevo, vemos que no se ha acertado en las
previsión o predicción de la crisis actual.
Esto no se debe a que no se haya predecido, sino que el stablisment hace
que las voces de aquellos que la predicen no sean escuchadas, para muestra
unos ejemplos:
- Cuando algunas voces se alzaron ante la "exuberancia irracional" de la
burbuja tecnológica de finales de los 90s, estas fueron acalladas porque
daba muchos más dinero que hubiese burbuja que el hecho de que esta se
"pinchara". Lo hemos visto en las elecciones españolas de marzo de 2008 o
la burbuja inmobiliaria.
- Ninguna de las agencias de calificación/auditoras van a hablar mal de
sus clientes cuando son estas quien les pagan.
- Los analistas bursátiles trabajan para agencias/sociedades de valores.
Los ingresos de estas agencias/sociedades de valores vienen de la
compra/venta de acciones, como ingresan mucho más cuando suben los
mercados que cuando bajan (el sort selling ganar dinero en mercados
bajista es tremendamente complejo) que van a recomendar estos analistas.
- Centrándonos en los analistas, leí hace poco que un analista debe
basarse en las circunstancias actuales (cuando todo está color de rosa)
para hacer sus predicciones. Seguro que ahora no lo hacen con predicciones
de que el PIB vaya a tener un crecimiento del -1% los próximos 20 años.
Sus predicciones se basan en que "todo vaya bien" pero como esto no es
así, nunca aciertan.
Por todo esto, si queremos sacar algo en claro de esta crisis, hay tres
sencillas cosas que deberíamos hacer:
- Romper la relación de cliente/proveedor entre la empresa y el auditor
y la agencia de calificación que podría hacerse por dos vías:
- Que las tarifas fuesen tasadas y estatales y el auditor fijo y
obligatorio durante un periodo largo de tiempo, lo que evitaría que las
empresas subastasen estos servicios al que menos cobre. Podrían elegirse
por concurso público o sorteo sobre todo en las grandes empresas que son
las que pueden provocar más problemas en caso de quiebra. En las
empresas cotizadas podrían estar bajo la supervisión de la CNMV.
- Las auditorias y calificaciones las emitiese una empresa estatal.
Esto supondría un mayor coste por lo que parece menos posible, aunque si
podría ser para las empresas cotizadas bajo el paraguas de la CNMV.
- Romper la relación entre analistas y agencias o sociedades de valores.
Podría establecerse algún tipo de oposición para elegirlos, estando las
agencias y sociedades obligadas a mantenerlos económicamente en función de
su facturación, estando estos bajo el paraguas de la CNMV.
- Que los analistas que emiten valoraciones de compañías o sectores
tengan alguna responsabilidad sobre lo que dicen, igual que un arquitecto
o un ingeniero tienen responsabilidad sobre los proyectos que visan.
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